• Adriana Insaurralde, becaria paraguaya en Madrid, nos ha mirado… se ha mirado. (2ª parte)

    Como ya saben, vino a España becada por la Fundación Carolina.  Acaba de realizar una Maestría en Cooperación Internacional y Gestión de Proyectos, en el Instituto Ortega y Gasset de Madrid y ya ha vuelto a Asunción.  Nos ha dejado sus opiniones, su mirada penetrante y profesional para discernir entre los usos, costumbres y actuaciones de los paraguayos en Madrid y España.



    Quiero centrarme, en esta segunda parte Adriana,  en su última etapa, ésta madrileña, y su investigación sobre la inmigración paraguaya en la capital de España y su región ¿Por qué nos caracterizamos? ¿Cómo actuamos?

    Actualmente estoy procesando la información que he recolectado a través de encuestas realizadas a una muestra representativa de paraguayos y paraguayas, por tanto no tengo los resultados finales, pero preliminarmente te puedo comentar que la intención primera de venir a España, la antesala del proyecto migratorio, es de índole netamente transitoria, principalmente enfocada a regresar. Esta percepción continúa en el tiempo y el motivo es netamente económico. En la mayoría de los casos, la motivación es, primeramente, la construcción de una vivienda, luego la educación de los hijos, el pago de deudas o, simplemente, cubrir para los gastos de consumo diarios de sus familiares en Paraguay.

    Asimismo, para un futuro retorno, existe interés de parte de los migrantes de establecer un negocio en Paraguay para ellos y/o sus familiares.
    El nivel de educación es elevado. La mayoría ha completado el bachillerato o alcanzado los últimos años, incluso otros han pisado la universidad.

    En cuanto a las redes sociales, se visualiza que la mayoría de los encuestados  recurrió a familiares y amigos para llevar a cabo la realización del viaje. A pesar de la crisis, han continuado enviando dinero a sus familias, ajustando sus gastos. Es regular la comunicación que mantienen con sus familias y las decisiones referentes al uso del dinero son compartidas entre el receptor y el emisor de las remesas, en la mayoría de los casos.
     
    Adriana Insaurralde, durante su trabajo de análisis de la inmigración paraguaya en Madrid
     
     

    Al analizar el grado de satisfacción con su puesto de trabajo, es alto respecto a la interacción con los compañeros y el jefe, pero la satisfacción disminuye mucho al analizar las condiciones laborales objetivas, como el sueldo y la jornada de trabajo.

    Otra realidad que surge de las encuestas es que la mayoría tiene hijos viviendo en Paraguay, por lo que es un colectivo migrante que aún no ha reagrupado a sus familiares, de modo que el rol de crianza lo asumen la abuela o los tíos.

    Estas son algunas cuestiones generales que se abordaron en la investigación, ya luego que culmine procesando los datos difundiré más de mis conclusiones.

    ¿Ha encontrado buena predisposición en nuestros paisanos, al saber que serían estudiados para un trabajo de análisis profundo, sobre la experiencia de la inmigración?

    Algunas veces sí, otras no. Creo que, por lo general, el paraguayo siente una leve desconfianza de buenas a primeras, de modo que me resultada mucho más fácil ir recomendada por alguna persona referente (y/o líder) hacia las canchas de volley, fútbol, iglesias, encuentros, centros, etc, donde se concentran los compatriotas. Una vez iniciada la entrevista, luego de explicar la intención de la investigación, ya se generaba una excelente predisposición de la persona, tanto es que en la mayoría de las ocasiones una encuesta terminaba en 30 minutos, habiendo siendo calculada para acabarse en 7 minutos.

    ¿Se percibe en su estudio la muy buena valoración que tiene el paraguayo, de ambos sexos, en sus trabajos u ocupaciones profesionales?

    No basé mi trabajo de campo y las entrevistas en la percepción que tienen otros colectivos del paraguayo, ya sean locales o migrantes de otras nacionalidades, sino del paraguayo referido a su entorno. Ahora, de la propia experiencia, puedo decir que existe cierta discriminación racial a la hora de conseguir algunos trabajos, en los que el paraguayo se ve injustamente favorecido por su complexión y color, en detrimento de otros colectivos con menor grado de mestizaje colonial, como los andinos. Por lo demás, al paraguayo sus jefes le consideran un trabajador responsable y esforzado.
     
     
    La becaria paraguaya en Madrid Adriana Insaurralde en plena tarea de contacto con los paraguayos inmigrantes

    Y si afloraron temas que debemos superar ¿Cuáles serían los prioritarios, según su parecer?

    Creo que se debería mejorar la educación financiera de la gente, es decir, optimizar el destino y administración del dinero que envía, establecer mejores canales de envío, etc.

    Por otro lado, respecto al involucramiento del gobierno paraguayo, creo que podría darse de manera más eficaz, siendo que el aporte de las remesas económicas y sociales al país, tanto a nivel de la economía del país como del bienestar del hogar, es sin lugar a dudas muy importante.


    Adriana, aún tengo preguntas para hacerle. Hacemos una pausa y continuamos



    Una parte sustancial de esta nota ha sido publicada en la edición impresa de la Revista Raíz Paraguay en Agosto 2010.




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